La educación en lo rural: ¿Para qué educar?

 

La educación rural ha sido históricamente entendida como diferente a aquella educación impartida en las zonas urbanas, y generalmente, se ha visto cuestionada su calidad. Resulta necesario entender, que en muchas zonas rurales, la escuela es la base de la comunidad, económica y socialmente hablando, por lo que una mala base educativa podría traer consigo grandes problemas a las comunidades.

En términos concretos, y para el caso de Oceanía, hablamos de una educación precaria puesto que está sujeta a diversas problemáticas, entre las más visibles encontramos: una alta rotación de maestros, falta de servicios especializados, deficiencias en la infraestructura de las instituciones educativas, opciones curriculares bastante restringidas y una alta proporción de profesores sin la experiencia de aula requerida. Del mismo modo, actualmente, podemos hablar de una crisis de la educación rural, puesto que esta se ha enfocado históricamente en educar siguiendo los patrones de la educación urbana, es decir, no prepara a los jóvenes para la realidad rural, poniendo énfasis en la enseñanza de habilidades básicas requeridas en los ambientes urbanos y de las grandes industrias,  sin tomar  en cuenta, las reales habilidades que requieren las ocupaciones mixtas de las áreas rurales y que son, bastante complejas.

Sin embargo, las problemáticas de la educación rural oceánica están ligadas también a otros aspectos: La educación está altamente centralizada, y no regionalizada, por lo que no responde a las necesidades básicas que se presentan en los diferentes territorios. Asimismo, se observa que las instituciones educacionales están poco integradas a las comunidades y que no se les consulta a éstas según los planes de estudio que prefieren implementar. También, se observa un dejo por parte de las instituciones en el potenciamiento a los estudiantes que cumplen con los requerimientos académicos pero no poseen los ingresos suficientes para costear su educación.

Principales barreras a la educación en Australia. 

Existen tres aspectos cruciales que dificultan el acceso al sistema educativo para las familias rurales, estos tienen que ver con los costos que implica educarse, la necesidad de transporte hacia las instituciones y el apoyo en los ingresos familiares.

  1. COSTOS

La mayor desventaja  a la que se enfrentan las personas en las zonas rurales y remotas  en cuanto al acceso a la educación, es que para tener acceso a una educación, cualquiera sea esta, tienen que pagar más que quienes residen en zonas urbanas. Si bien, en muchos lugares existe apoyo financiero de asistencia a la educación, los costos educativos son tan altos que este fondo provisional no puede cubrirlos, por lo que finalmente, las familias deben desembolsar más dinero de su bolsillo.  Sólo algunas familias pueden pagar estos costos, mientras que para minimizar éstos, en otros casos, los mismos estudiantes realizan trabajos parciales (el nivel de población económicamente activa menor de 16 años en Australia es bastante elevado). Sin embargo,  existen familias que consideran que la carga es demasiado grande y los estudiantes abandonan temprano la escuela, es por esto, que las tasas de retención en las zonas rurales y en el área remota de Oceanía son significativamente más bajas que en las áreas urbanas del continente. El acceso a la educación es, entonces, altamente inequitativo entre las comunidades urbanas y rurales.

2. TRANSPORTE

Si tomamos en cuenta las grandes distancias a las que se encuentran los hogares de las zonas rurales de las escuelas y principales centros educativos, el accceso a los autobuses escolares y otros sistemas de transporte que proporciona el estado se convierten en esenciales. Sin embargo, éstos no actúan efectivamente dentro de las zonas rurales, existen, por así decirlo,  barreras sistémicas; Por ejemplo en áreas remotas, con una población escasa, se requiere un número mínimo de estudiantes para que dicha zona califique dentro de la prestación de un servicio de autobuses, de no existir dicho mínimo, los padres deben hacerse cargo del transporte, por lo que, una vez más existe un deber de las familias de asegurar el desplazamiento de los estudiantes, lo que, claramente, cuesta dinero.

3. APOYO A LOS INGRESOS

El apoyo a los ingresos actualmente proporcionado por el estado a las familias de las zonas rurales y alejadas es de considerable ayuda. Sin embargo, este apoyo sólo se aplica si los niños asisten a la escuela más cercana de su hogar. Sin embargo, muchas veces las cantidades no cubren estos gastos y los padres tienen que pagar cantidades sustanciales ellos mismos, constituyendo la insuficiencia del apoyo a los ingresos para los estudiantes de educación terciaria de áreas rurales y remotas otra de las problemáticas necesarias de resolver.

¿Respuestas a las problemáticas?

Frente a este panorama, han surgido diversas políticas centradas en el mejoramiento de la educación rural a través de la inversión económica, como el Rural Education Australia Program – REAPing Rewards, gestionado por la FRRR (Foundation for Rural & Regional Renewal) en Australia, que apoya diferentes proyectos y programas impulsados a través de la autogestión local y  que benefician directamente a personas de hasta 18 años de edad, y sus educadores, a través de donaciones de hasta $ 10,000.

Además, es necesario destacar que se han hecho grandes esfuerzos para mejorar la educación en las zonas rurales, esfuerzos que van desde la intervención en cuanto a recursos estatales y federales, en conjunto a iniciativas locales de profesores y de la acción comunitaria de los mismos habitantes. Tomando en cuenta, que sin una escuela, las familias jóvenes no pueden moverse o permanecer en las zonas rurales, el apoyo a la mejora educativa de toda la comunidad a través de comités escolares locales, recaudación de fondos, provisión directa de recursos, entre otros, es un elemento importante de las reformas educativas y desarrollo de la educación rural en Australia.

Sin embargo, además de la ayuda económica y la planificación política, resulta esencial un cambio en la visión educativa de las zonas rurales en toda Oceanía, en donde la educación esté ligada a las comunidades y los intereses de los territorios y sus habitantes y en donde el foco de la potenciación en cuanto a las habilidades de los estudiantes esté en las áreas productivas rurales y no en las actividades urbanas,  para que éstos puedan desenvolverse integralmente en su territorio y se configuren como el motor del desarrollo rural futuro, evitando que estos migren hacia las grandes metrópolis y se produzca un despoblamiento de las áreas rurales.

 

BIBLIOGRAFÍA 

Stokes, H. et al. (S/A)  “Rural and Remote School Education A Survey for the Human Rights and Equal Opportunity Commission”. University of Melbourne. En línea en: https://www.humanrights.gov.au/sites/default/files/content/pdf/human_rights/rural_remote/scoping_survey.pdf

 

LINKS DE INTERÉS

Rural education: The biggest challenge

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