El impacto de la apertura y liberalización Económica en el desarrollo agrícola y campesino de la India

Se estima que durante la última década en diversos estados de zonas rurales en India se han producido unos 25.000 suicidios de campesinos, cifra que aumenta forma alarmante con el pasar de los años, debido a que los agricultores no logran consolidar el pago de intereses prestados por prestamistas usureros para su desarrollo agrícola. Muchos campesinos se suicidan utilizando pesticidas y llegan a este grado de desesperación debido a la crisis económica en la que se ven envueltos debido al nulo apoyo recibido recibido por parte del gobierno que ha removido el crédito agrícola para la inversión de insumos productivos.

Para entender el contexto económico en la agricultura india nos debemos remontar a principios de los años 1990, década en la que se desarrolla el auge de las reformas económicas que permitieron el desarrollo de corporaciones multinacionales y su penetración en la economía rural debido a las indicaciones del FMI y el banco mundial. El gobierno de India dio paso a cambios estructurales en base a la convicción de obtener una gran prosperidad hacia un futuro. La realidad fue bastante cruda puesto que las subvenciones que el estado otorgaba a los agricultores en cuanto a los insumos para el desarrollo producción y beneficios sociales, fueron cortados y reducidos.  El mercado interno se abre hacia el internacional por lo que las semillas, abonos, pesticidas financiados por el gobierno local pasaron a manos de organismos multinacionales los cuales negocian los productos a un elevado costo casi inaccesible y vulnerando las necesidades básicas de los pobladores del mundo rural, cabe añadir que las nuevas semillas y fertilizantes son de mala calidad lo que ha ido desencadenando una baja productividad y fertilidad por hectárea. Desde la gestión de reformas neoliberales a principios de 1990 la tasa de crecimiento de la agricultura ha bajado por debajo de la tasa de crecimiento de la población por primera vez en 30 años.

Las normativas auspiciadas por los gobiernos locales han interferido en un retroceso de desarrollo en los habitantes rurales, que ha ido ocasionando una desestabilización del sector agrícola, lo cual se representa en: la drástica reducción del crédito rural hacia el sector más vulnerable el cual proveía de insumos vitales en la actividad productiva de cada trabajador, con estas nuevas medidas imperialistas, este financiamiento se termina para campesinos de zonas vulnerables por lo que se ven en la obligación de requerir en ayuda  de usureros particulares quienes les otorgan créditos con elevados intereses  que no pueden ser solventados por las comunidades locales y que en estados como Vidarbha apenas cubren el 15% de sus necesidades fundamentales. Otro detalle implícito es que a partir de la adopción del modelo económico globalizado se reorganiza la electricidad debido a los compromisos del país para cumplir con objetivos de préstamos otorgados por el banco de desarrollo en Asia con la condición de reestructurar el sector energético. Ese préstamo provocó una elevación de la tarifa de electricidad en que campesinos de cada estado padece los mismos problemas en cuanto a la tarifa de la electricidad que eleva los costos de producción los cuales se dispararon en más de un 800%. A partir de las condiciones impuestas por la OMC, los mercados internos de productos agrícolas se han derivado al mercado mundial, quitando las restricciones sobre las cantidades obteniendo una reducción de aranceles sobre productos de importación. Los países imperialistas de la OCDE han gastado grandes cantidades de subsidios en agricultura. Como ejemplo más notorio Estados Unidos pasa por alto las normas de la OMC Y ha aumentado los subsidios al algodón, buscando la reducción de los precios en este producto e inundar los mercados sin importar las condiciones vulnerables de países de tercer mundo como la India. Este sistema de subsidio implica un pago directo, y que los agricultores vendan el algodón al mercado mundial a precios mucho más bajos que su costo de producción. Muchos campesinos que son productores de algodón quedan a la merced de prestamistas que controlan la hegemonía del mercado mundial.

Los agricultores del estado de Vidarbha se dedican al cultivo de algodón, soya y sorgo. Estos productos son totalmente dependientes del monzón, ya que los sistemas de riego tan solo cubren el 15% de áreas cultivadas lo que impide una sostenibilidad en la producción, considerando los préstamos con elevadas tasas de interés que se ven envueltas las comunidades locales las posibilidades de potenciar a la población rural son escasas. A partir de dichos problemas, se produce la escasez laboral, pobreza extrema, hambruna, suicidios, etc. Cómo el campesinado está debilitado, la comunidad se queda sin tierras productivas, y muchos se insertan en trabajos asalariados como jornaleros con pésimas condiciones de empleo, malas remuneraciones que no logran satisfacer las principales necesidades de subsistencia.  Son este grupo en particular quienes cargan lo peor de la crisis aguda en la agricultura, al ser 110 millones de trabajadores que vieron reducidas las oportunidades laborales. Mientras los trabajadores de zonas rurales van perdiendo su producción y sus hectáreas las corporaciones transnacionales agroalimentarias van saqueando y controlando firmemente la economía agrícola de la India, ya que estos van presionando al gobierno a que se eliminen leyes que restringen los límites de hectáreas que se pueden tener para el uso agrícola o que impiden la fusión de parcelas. El gobierno indio ha otorgado la tenencia de tierras en barbecho a compañías corporativas para propósitos de horticultura, este proceso sigue en marcha en diversos estados y ha implicado una comercialización de la agricultura. Tal apertura del sector agrícola a empresas trasnacionales y corporaciones han impactado patrones de cultivo provocando un mayor descenso de empleos, empeorando la calidad de vida de sus habitantes, desencadenando pobreza, hambruna y desigualdad.  El desempleo, hambre y desnutrición están enfocados en gran parte del sector rural en India, los cuáles han visto reducida severamente su dieta en cereales en 93 Kg desde el año 1997 hacia 2003, que implica en una reducción diaria por persona de 64 gr, unas 256 calorías menos ingeridas de cereales.

Es por este motivo que las reformas neoliberales implementadas en India a comienzos de 1990 han ido desangrando a las comunidades rurales, quienes han pagado el precio de un sistema desigual, que ha empobrecido y privatizado el campo, cerrando las oportunidades de desarrollo local en este sector agrícola, dando pocos frutos provocando desesperación entre los actores involucrados como es el caso de  Ram Rao Narayan Panchlevar, quién debido a qué después de fuertes lluvias inoportunas después de una larga sequía vio destrozada su escasa cosecha de algodón, y ya cansado de tantas deudas y el rol nulo de parte del estado intentó suicidarse con veneno. Este agricultor reconoce que si ofrece su hectárea a cualquier precio seguirá siendo bajo para mantener a su familia. Lo triste es que los campesinos que se han suicidado al no poder pagar los préstamos usureros de insumos traspasan esa deuda al resto de su familia, desencadenando un malestar económico y social envuelto gran desigualdad del mundo rural.

 

http://www.lahaine.org/mundo.php/india_suicidios_de_campesinos_y_globaliz

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/05/150526_internacionales_india_granjeros_suicidios_vs

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